Diarios de viaje

“Los viajes que trajeron a otros vistiendo nuestros cuerpos”
Ismael Serrano

“Dicen que viajando se fortalece el corazón”
Lito Nebbia

Viajar es, para mí, el gran placer y el gran objetivo de mi vida.

Puedo vivir sin auto, sin comprar ropa costosa, sin cambiar el teléfono celular a cada rato. Pero no puedo vivir sin viajar, o sin estar soñando algún viaje. Después de asegurarme la casa, todo lo que puedo ahorrar (que nunca es mucho), se destina a recorrer el mundo (que no es poco).

Mi recorrer el mundo es un andar sin lujos. Transporte público, dormir en una habitación sencilla sin más lujo que una cama y un baño limpio, caminar mucho, comer cosas sencillas. Mis compañeros de aventura: el mate, la mochila, las zapatillas. Nada más lejos de mí que un hotel 5 estrellas o una estadía en un All Inclusive en la playa. A mi me gusta mezclarme con la gente del lugar, recorrer, conversar, aprender. Vivir la vida cotidiana de los espacios que visito.

Viajar te abre la cabeza. No hay mejor maestro que la experiencia, y no hay libro que te pueda contar lo que se vive en un lugar. Viajando pude ver en la realidad lo que mis libros decían, y pude descubrir otras realidades que ni haciendo esfuerzo podía imaginar sin ver. Viajando comprendí lugares, sociedades y dinámicas. Viajando aprendí a ser tolerante, a apreciar la diferencia y a enriquecerme con ella.

Viajar es estar listo a la sorpresa. Por más planificado que esté un viaje, siempre el factor azaroso te asalta. El tiempo que cambia de sol a lluvia, los tiempos que son más largos (o más cortos), encontrar más de lo esperado, menos de lo esperado. Cambiar planes sobre la marcha. Y las particularidades de cada lugar, entender los funcionamientos, insertarse en ellos.

Pero en todo caso, la vida misma es un viaje: con planificaciones, con desviaciones, con sorpresas, con contratiempos. Siempre, pero siempre, se va haciendo camino al andar, y vas encontrando y desencontrando personas. Y en algún momento te das cuenta que te estás encontrando a vos mismo en cada paso que das.

Estos son los relatos de mis viajes. Hablan de los lugares, de las personas, de las situaciones, de los sentimientos. Cada viaje fue, especial a su manera. Más felices, más divertidos, más tristes, más solitarios. Al que busca información para sus vacaciones, espero que le sirvan. Y si no, que disfruten el simple placer de leer este archivo de experiencias de mi andar por el mundo.

Aprender a viajar: Noroeste Argentino – Enero de 2006

Al encuentro de Chiloé – Enero 2010

Fin de año en Uruguay – Diciembre 2011/Enero 2012

Escapada a Federación – Julio 2012

Recorrida por el Norte – Diciembre 2012/Enero 2013

Invierno en Córdoba, La Rioja y San Juan – Julio 2013

Mar del Plata todo el año – Enero 2014

Anuncios