La fiesta del pastel

Gouin es un pequeño pueblo pampeano, de unas pocas manzanas de extensión. Conserva las casas de la arquitectura tipica de los pueblos de la campaña: de ladrillos, techos altos, ventanas con rejas de hierro forjado, que dibujan arabescos contra los vidrios y sus cortinas. Una pulpería en una esquina (la foto tradicional); veredas que pocos usan, porque caminan por la calle. Una plaza con la iglesia y la escuela al frente. La estación de ferrocarril, de un ramal que ya hace tiempo que no pasa.  Y apenas más allá, el alambrado, el molino, los cardos en flor y la llanura hasta el horizonte.

A Gouin se accede por un camino de tierra desde la ruta 5; a la altura de Carmen de Areco. En esta ciudad comenzó nuestro paseo: por el centro de esta ciudad, es decir, por su plaza y su iglesia; y por el balneario a orillas del río Areco, que escurre lento y meandroso.

Gouin debe ser pintoresco para pegar una vuelta durante el año. Pero a nosotros nos tocó vivirlo en su momento de mayor animación: la fiesta del pastel. La capital nacional del pastel criollo (el pastelito, como lo conocemos, con su corazón de dulce y su masa frita) pasa en su día a ser un hormiguero de paseantes y curiosos, como lo fuimos nosotros. Llegamos a almorzar en su pulpería: picada, asado al asador y postre. Y luego salimos a caminar.

Debo decir que la fiesta me decepcionó bastante. El pueblo es muy pintoresco, pero el resto de la actividad de la fiesta no se vincula con la tradición gauchesca que uno esperaría encontrar. Los puestos de la feria no son artesanías, sino chucherías chinas. Encontramos sólo un señor que hacía mates de acero inoxidable muy bonitos. El resto eran baratijas plásticas importadas sin siquiera la reminiscencia de algo local; ni siquiera los recuerdos de producción en serie (también chinos) a los que estamos acostumbrados en los sitios turísticos, donde se ve el esfuerzo de parecer autóctono.

El corazón de la fiesta estaba en la plaza, con el escenario y los puestos de pasteles. Pero nada más lejano a lo que yo había imaginado. La música “ambiental” eran parlantes a todo volumen reproduciendo reggaetón. ¿A dónde quedó la zamba, una chacarera para bailar? La globalización cultural nos va fagocitando… seguimos comprando productos “latinos” que vienen envasados de Miami como si fueran nuestros…

En cuanto a los pasteles, esperaba encontrar hechura en el momento, comer un pastel caliente, recién terminado de freír. En cambio, todos tenían paquetes por docena, envueltos en papel film plástico, hechos de otro momento. Nos contaban que lo hacen así porque para ellos era una locura preparar pasteles en el momento; terminaban sin disfrutar la fiesta, que era en realidad la fiesta de ellos. Al final del día sería la elección del mejor pastel, para que todos pudieran vender por igual: cuando la elección se hacía temprano, todos querían comer el mejor pastel, y los demás quedaban para premio consuelo. Se entienden los motivos; pero también es claro que se pierde encanto, eso sí.

En los alrededores habían caballos, con los que jugaban a la sortija. Y sobre las vías del tren, circulaban las zorras de los amigos del Ferrocarril Belgrano, llevando a los visitantes y reivindicando la importancia de recuperar el tren. Ellos, que recorren las vías y las mantienen operables con la esperanza de que el tren vuelva algún día a correr por allí.

Hacía calor, había demasiada gente, y en un pueblo chico en un rato el deambular encuentra su límite. Así volvimos tomando mate con pasteles, y entramos ya de noche a nuestra gran ciudad. Tal vez sería interesante escapar a Gouin un día cualquiera, una tarde soleada de invierno por ejemplo, para verlo tal cual es, campestre, detenido en el tiempo, bien pampeano y tradicional como uno lo imagina.

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La república de los niños

La República de los Niños es un parque temático y educativo ubicado Gonnet, cerca de La Plata. Es considerado el primer parque temático de América y reproduce un conglomerado urbano y rural en escala acorde a niños de 10 años. En él funcionan todas las instituciones correspondientes al sistema democrático, así como la infraestructura de transporte y esparcimiento: parlamento, casa de gobierno, palacio de justicia, iglesia, puerto, teatro, aeropuerto, restaurantes, hoteles…​

Fue construida en un predio de 53 hectáreas expropiadas en 1949, que era parte del “Swift Golf Club”, un campo de golf propiedad del frigorífico Compañía Swift de La Plata, radicado desde principios del Siglo XX en Berisso. El parque abrió sus puertas en 1951.

Para la realización del proyecto, los arquitectos encargados se inspiraron en relatos clásicos de la literatura infantil para el diseño de ambientes y edificios: los cuentos de Hans Christian Andersen, los de los hermanos Grimm, y las leyendas de Alfred Tennyson, inspiradas en temas mitológicos y medievales.

Debido a que el terreno había sufrido una importante transformación para construir el campo de golf, el paisaje tiene ondulaciones artificiales, amplias zonas parquizadas y una depresión central para albergar un lago con una isla. También había sido objeto de un plan de forestación que incluyó tanto especies locales como exóticas.

La República nació con un objetivo primario concreto: formar a los futuros ciudadanos, construyendo una democracia a escala, para que los niños pudieran aprender y formarse en el funcionamiento de las instituciones democráticas y republicanas, participando de ella.

El predio fue organizado en tres sectores representando los diferentes ambientes y actividades de la República, el área urbana; la rural y la zona deportiva. La urbana se nuclea en torno a un centro cívico de trazado clásico, consistente en dos plazas axiales en los extremos de una calle comercial que nuclea a los principales edificios públicos, instituciones de Gobierno, el Banco Municipal, la capilla.

El centro cívico es el sector icónico del parque, y se lo encuentra al acceder por la entrada principal. Tiene como eje una avenida central, llamada María Elena Walsh, que une dos plazas, emulando a la Avenida de Mayo, ya que también une la casa de gobierno con el parlamento. Además, y como lo hace la avenida porteña, une la Casa de Gobierno con la sede del Parlamento.

La plaza San Martín reproduce la estructura de una plaza céntrica, ya que frente a ella están la casa de gobierno, el Banco Infantil y la Capilla. También encontramos allí el Museo del Muñeco.

La casa de gobierno tiene un estilo gótico civil del norte de Europa. En el hall de entrada se encuentra una estatua que representa a la República, con el escudo nacional y un bastón de mando, similar al que se encuentra en la Casa Rosada. En la planta baja se pueden recorrer los despachos ministeriales; en cada uno hay una escenografía y explicación de su función. Finalmente, en el piso superior se encuentra el despacho presidencial, la secretaría y el Salón de Acuerdos para las reuniones.

El edificio del banco infantil está inspirado en el Palacio Ducal de Venecia. En su interior posee el aspecto típico de un gran banco. Hay cajeros automáticos que son juegos, y en el primer piso hay una colección de billetes y monedas argentinos.

La capilla tiene una fachada normanda y un interior de líneas góticas y vitrales. Las paredes están recubiertas con piedras rojas traídas de San Luis, en el techo hay ilustraciones de palomas y estrellas que simbolizan la paz de los cielos. En esta capilla suele celebrarse misa.

El Palacio de Cultura alberga el museo del muñeco. El edificio está inspirado, por un lado, en el Taj Mahal de Agra, y por otro, en su interior, en el patio de los Leones de la Alhambra. El museo tiene más de 2.500 piezas de todo el mundo, lo que lo convierte en uno de los más importantes del mundo.

Alrededor de la plaza de las Américas encontramos el parlamento, el Palacio de Justicia y la radio abierta del parque.

El parlamento es de estilo gótico británico. El acceso se realiza por un salón central inspirado en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso Nacional. El edificio se divide en dos alas que conducen a los recintos de la cámara de Diputados y Senadores. En este edificio funciona el “Gobierno Infantil”, conformado por estudiantes de las escuelas de la zona. Siguiendo las normas y pautas de un sistema legislativo, el órgano se reúne una vez al año, momento en el cual los jóvenes deliberan y aprueban resoluciones relativas a sus intereses y preocupaciones. Sin embargo, esto no tiene carácter simbólico, ya que cada 26 de noviembre, aniversario de la fundación de la República, el Concejo Deliberante de La Plata realiza una sesión especial para tratar esas declaraciones emanadas del Gobierno Infantil de la República de los Niños; y aquellas que son aprobadas se convierten en normas obligatorias en todo el partido de La Plata.

El Palacio de Justicia tiene un estilo gótico inspirado en la arquitectura de los Países Bajos. Consta de una sala de juicio oral, oficinas de juzgados y hasta un pequeño calabozo en el subsuelo. Desde este edificio emite “Radio República”, la primera radio infantil del país, que puede ser oída desde cualquier lugar del parque.

Una tercer plaza es la plaza de la Amistad, en donde se encuentra el cuartel de bomberos, la enfermería y la Estación Terminal del ferrocarril, además del sendero que conduce al resto del parque. En el Cuartel de Bomberos se puede subir a la terraza y admirar la vista.

La estación de tren, de estilo nórdico, tiene su boletería, un kiosco de golosinas y una maqueta de ferromodelismo con trenes argentinos en miniatura. De los andenes de la estación salen formaciones que recorren el perímetro del parque, parando en cuatro estaciones intermedias antes de volver a la terminal.

El area rural es la zona más extensa del parque. Comienza desde un camino que sale de la Plaza de la Amistad y se expande hacia el este, en medio de estatuas de famosos personajes de historietas y dibujos animados argentinos, como Clemente, Hijitus, Manuelita, Patoruzú, Mafalda, entre otros. Cruzando las vías, un edificio alberga la torre de agua y los talleres ferroviarios. En la granja educativa se puede interactuar con animales de campo, conocer la industria lechera y hornear pan.

En el edificio del Ejército funciona el Archivo Histórico de la República, con documentos audiovisuales, fotos y planos de la construcción, el pasado y la historia del lugar. Los hangares de la Fuerza Aérea tienen un helipuerto, torre de control y hangares dedicados a actividades científicas. Finalmente, hay un circuito vial donde los chicos pueden aprender reglas de tránsito a bordo de un auto a pedal.

Hacia el lago, en la Aduana se sacan los boletos para el barco a rueda que recorre el lago, y se pueden alquilar botes. Destaca el edificio de la Marina, que tiene un faro alto. En el centro de la laguna existen dos islas artificiales conectadas por un puente, donde está la “cabaña del leñador”.

Finalmente encontramos la “Casa del Niño”, destinada a hospedar a contingentes durante varios días. Tiene capacidad para 120 personas, ofrece servicios de enfermería, duchas calientes, calefacción y cocina. Cada año reciben alrededor de 20 mil visitantes de distintas partes del país.

En el año 2001, la República de los Niños fue declarada Monumento Histórico Nacional.