¿Qué es la Iglesia?

A partir de la lectura colectiva de la Divina Comedia

Purgatorio, canto 29. Dante reprocha a Eva su pecado: “mi buen celo me hizo censurar el atrevimiento de Eva, porque allí, donde obedecían la Tierra y el Cielo, una mujer sola y apenas creada no pudo sufrir el permanecer obediente; cuando, si hubiera obedecido, yo hubiera gozado más pronto y eternamente de aquellas inefables delicias”. Está extasiado con aquel lugar.

En el paraíso terrenal Dante ve una procesión que es una analogía de la Iglesia: los sacramentos y dones del Espíritu Santo, los libros del Antiguo Testamento, los patriarcas, profetas, evangelistas, padres de la Iglesia, apóstoles que escribieron epístolas, las virtudes teologales que guían la vida de fe, y las cardinales que guían la vida terrenal.

Lo primero que me surge es pensar en qué momento dejamos que el catecismo de la Iglesia católica nos marque el pulso de la fe. Los elementos allí representados tienen que ver con una imagen de la Iglesia como institución que nace de la reflexión de los textos evangélicos. Poco de lo que aparece allí figura en la enseñanza de Jesús… tal vez las virtudes.

No voy a cuestionar que sólo aparezca la iglesia católica porque sería cometer un anacronismo impiadoso en relación al modo de pensar de la época de Dante. Pero creo que somos herederos de esa fe institucionalizada, que termina siendo alejada de la vida común y que en el fondo va matando el espíritu religioso.

La Iglesia somos todos… el cuerpo de Cristo… la parafernalia de elementos me resulta, al menos, excluyente y abrumadora.