Pasiones

A partir de la lectura colectiva de la Divina Comedia

Purgatorio, canto 25. Llegamos al rellano de los lujuriosos. El camino es en extremo estrecho: entre el fuego que quema y el abismo hacia el cual caer. Hay que caminar con equilibrio para no quemarse ni caerse.

Pasión intensa, la lujuria quema o te tira a un abismo. Así como en el infierno los lujuriosos están en un eterno torbellino que los agita, en el purgatorio se queman para evitar caer.

Las pasiones tienen ese poder de arrasarnos, de tal manera que encontrar el camino del equilibrio racional cuesta. Poder poner la cabeza en frío (dejar de lado el fuego) y pensar en lo que puede pasar… los riesgos de dejarse llevar.

No creo que se trate de castidad, sino de ser responsables, de los otros, de nosotros mismos.

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