Abandonar el qué dirán

A partir de la lectura colectiva de la Divina Comedia

Purgatorio. Canto 5. Los espíritus negligentes suben lentamente, y le piden a Dante que no vaya tan rapido para poder hablar con él. Todos tienen un mismo pedido: que se rece por ellos. Cuando en el infierno pedían se recordados, era para vivir en esa memoria con la dignidad que habían perdido. Estas almas se saben recordadas, pero quieren salir del aburrimiento de la espera.

Y allí aparece Virgilio: “¿Qué te importa lo que allí estén murmurando? Sígueme y deja que hable esa gente. Sé firme como una torre cuya cúspide no se doblega jamás al embate de los vientos.” (Pur 5). Estas almas negligentes se arrepintieron a último momento de sus pecados, y por ello están allí, pretendiendo que todos vayan a su paso. Lo que Virgilio enseña es a hacer uno su propio camino, sin importar lo que los demás digan o el paso al que vayan.

Es tarea difícil vencer el qué dirán; pero nos da por un lado la alegría de la autenticidad, y por otro, la seguridad de ir a nuestro ritmo y según nuestra voluntad. Que nada nos cohiba a seguir aquellos impulsos y caminos que consideramos buenos y justos. Que nada nos distraiga o nos retrase. No hay nada más satisfatorio que haber llegado en el tiempo y forma en el que queríamos lograrlo.