Polvo de estrellas

A partir de la lectura colectiva de la Divina Comedia

Paraíso, canto 4. Dante tiene las mismas dudas que nosotros frente al abandono de los votos de castidad… ¿cómo puede tenerse en cuenta si fue contra su voluntad? Y Beatriz dice que al acceder algún pedazo aunque pequeño de su voluntad cedió. Dice que la voluntad absoluta se mantuvo inquebrantable, pero que hay una voluntad relativa, que evita un mal mayor, que es la que cede. Son los mártires los que resisten hasta morir con tal de no quebrar su voluntad.

Pero hay algo que a Beatriz le interesa más, y que a mí me resultó más poético que es el tema del retorno de las almas a las estrellas. Beatriz teme que Dante caiga en la herejía, y se lo explica.

A veces decimos que “somos polvo de estrellas”: quiere decir que somos pedacitos de Dios encarnados. Si ponemos a Dios en el cielo, descendemos de las estrellas, y a ellas volvemos al morir. Volvemos al amor de Dios que se vive en el cielo. Es una mirada muy interesante, más que se considera que esas estrellas irradian su energía benéfica sobre quienes habitan la Tierra. Podemos pensar en todo el amor de esos seres que son parte del amor de Dios como nosotros, que nos influyen y acompañan desde lejos. Ahora sí me están gustando un poco más las ideas del Paraíso!!

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