Cuando las palabras no alcanzan

A partir de la lectura colectiva de la Divina Comedia

Paraíso, canto 30. Dante cada vez va más allá, ahora en el Empíreo con Beatriz, donde ve la luz, la alegría y la eterna primavera intelectual en presencia de Dios. Si, todo es intelectual allí, y eso me impactó. Todo es sabiduría y comprensión.

Y Dante, reconoce sus debilidades, sobre todo que las palabras le faltan al tratar de recordar a Beatriz: “Me confieso vencido por este pasaje de mi poema […] porque así como el Sol ofusca la vista más trémula, del mismo modo el recuerdo de la dulce sonrisa de mi amada paraliza mi mente.

Heiddeger decía que cuando no tenemos palabras para explicar las cosas, allí está la verdad. Porque el lenguaje encapsula a la verdad en compartimientos estancos estandarizados. Cuando Dante dice que no puede seguir hablando, habla de la magnitud de la percepcion que está teniendo.

Imagino que serían tantas cosas que la cabeza no daría a basto a procesar tanta información. Sentirse rodeado de absoluta bondad debe ser una sensación muy extraña… tantas metáforas, el río de luz, las almas que encontró en los círculos, presentes allí en forma de flores, en contacto con el creador…

Me admira la imaginación de Dante, el nivel de detalle y realismo con que dota al Paraíso. Es una forma también de expresar sus esperanzas… pues él aspira a estar allí tanto como a ver en el infierno a sus contrincantes…