La ruptura del orden natural

A partir de la lectura colectiva de la Divina Comedia

Infierno, canto 29. Los falsificadores, alquimistas, sufren enfermedades que los deforman a ellos tal y como ellos han pretendido deformar la realidad. Se desgarran las carnes ellos mismos, rascándose la lepra, la sarna, las pústulas. Un canto de verdad asqueroso. Notamos que todos estos últimos bolsones afectan directamente al cuerpo de los condenados de una manera que no veíamos antes.

La alquimia se condena como una forma de alterar el orden natural de las cosas. Dante compara aquella fosa con los peores hospitales de la época. Pensemos que el hospital para curar dolencias tal como lo conocemos surge en el siglo XIX, en la época de Dante el hospital era el lugar donde las personas iban a morir cuando sus enfermedades no tenían remedio. Tener lepra, malaria, era una condena de sufrimiento en vida. Debían ser lugares verdaderamente horribles y desesperantes. Así vemos que para la época de Dante, pocas cosas eran tan terribles como alterar lo que se consideraba el orden natural…

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