Las enseñanzas de Japón

Los sucesos recientes del terremoto en Japón y el posterior problema nuclear ponen sobre la mesa una serie de cuestiones relativas a nuestro conocimiento e interpretación del mundo. Lo sucedido nos sirve para desmitificar ciertas concepciones erradas que solemos tener, tales como que un país rico es aquel que tiene mayor cantidad de recursos naturales; así como para comenzar a aprender y profundizar sobre otras cuestiones, tales como la energía nuclear.

¿Quién es Japón?

Japón es uno de los países más desarrollados del mundo; ocupa el segundo lugar por sus avances tecnológicos y el tercero entre los de mayor nivel adquisitivo. Es la tercer economía más poderosa después de Estados Unidos y China.

Refinería zinc en la isla de Chigiri al este de Hiroshima, Honshu, Japón (34°18’ N - 132°54’ E).

Desde el punto de vista natural, es un archipiélago de alrededor de 3000 islas, 4 de las cuales son las mayores y más fácilmente identificables. El territorio está en formación, producto de la subducción de la placa del Pacífico (que se mueve a una velocidad de 83 mm por año hacia el Oeste) bajo la placa de Japón. Este proceso ocurre sobre la costa este del archipiélago, donde se ubica la fosa de Japón. Por ello, Japón integra el “cinturón de fuego del Pacífico”, tiene más de 200 volcanes, 50 de los cuales están activos, y suelen producirse fuertes sismos. De hecho, soporta un promedio de 1500 temblores anuales (un promedio de 4 por día), que representan alrededor del 20% de los sismos del planeta. Las islas son muy montañosas, con escasez de llanuras.

Sólo un 11,5% del territorio es cultivable. El 60% de los alimentos los importa. La industria es altamente dependiente de las importaciones de materias primas y combustibles. De hecho, Japón es el principal importador mundial de gas licuado y carbón; y el tercero en la importación de petróleo. Ante semejante necesidad energética, sobre todo para abastecer a la industria, Japón se convirtió, pese a su vulnerabilidad sísmica, en el tercer productor de energía nuclear, por detrás de Estados Unidos y Francia.

La pregunta del millón es, entonces, por qué Japón, con un territorio tan altamente sísmico, sustenta su economía en la producción de energía nuclear que es tan peligrosa en caso de un accidente. La respuesta la encontramos en la previsión del riesgo.

¿Qué es la previsión de riesgo?

Toda sociedad está expuesta al riesgo. Éste puede ser de origen meteorológico, antrópico, hídrico, tectónico… Estos riesgos no pueden ser evitados, pero sí pueden minimizarse sus impactos.

La gestión del riesgo consiste en una serie de pasos que permiten reducir la vulnerabilidad de la sociedad ante un fenómeno natural de impacto negativo. Estos pasos comienzan con el estudio del problema y sus características. Se estudian los datos estadísticos de los últimos fenómenos catástrofe y en base a ellos se elaboran proyecciones sobre los posibles impactos de la repetición de dicho fenómeno. Luego se hace el relevamiento de usos del suelo y población que se vería afectada, daños previsibles y su magnitud, entre otros. Finalmente se diseñan y ponen en práctica las estrategias para, justamente, prevenir todos los daños posibles o minimizarlos al máximo: construcciones especiales, planes de evacuación, previsión de suministros de emergencia, etcétera. Se toma como referencia el fenómeno de mayor magnitud previsible, es decir, se prepara a la sociedad para afrontar lo peor. Cuanto más próximo al umbral máximo es la intensidad del fenómeno, más probabilidades hay de que aumenten los daños. Hay veces que el fenómeno supera la magnitud esperada y la previsión de riesgo no es suficiente: minimiza los efectos pero no logra evitar un mayor o menor nivel de colapso.

Cuando ocurre el fenómeno, una sociedad con una buena previsión del riesgo sufre una cantidad de daños relativamente pequeña frente a lo que hubiera sucedido de no existir ese trabajo previo. Encontramos así casos en los cuales, ante un fenómeno de similares características pero de magnitud diferente, el sitio más afectado no fue el que sufrió la mayor intensidad, sino el que estaba menos preparado para enfrentarlo, tal como sucedió con los terremotos de Haití y Chile el año pasado.

Entonces, ¿qué pasó en Japón?

La energía nuclear o energía atómica es la energía que se libera espontánea o artificialmente en las reacciones nucleares. Su principal característica es la alta calidad de la energía que puede producirse por unidad de masa de material utilizado. Dicho con otras palabras, con una pequeña cantidad de material puede extraerse una enorme cantidad de energía, algo fundamental en el reducido espacio japonés. Para ello, debieron ponerse en juego previamente una gran cantidad de estudios destinados a planificar adecuadamente la construcción de las centrales, teniendo en cuenta la peligrosidad de un accidente y la sismicidad del territorio nipón.

Cuando observamos la historia sísmica reciente de Japón, encontramos un sismo fuerte al menos una vez por año. En general, junto con la noticia, suelen dar el estado de las plantas nucleares y en general vemos que han resistido los embates sin mayor complicación, es decir, la previsión de riesgo ha sido mayormente exitosa. Al respecto, podemos ver los casos de los últimos años: ,  2007,  200820092010.

El terremoto sufrido el viernes 11 de marzo fue de magnitud 9,0 en la escala de Richter, lo que lo convirtió en el terremoto más potente sufrido en Japón hasta la fecha así como el cuarto más potente del mundo de todos los terremotos medidos en el mundo hasta el presente (el más fuerte fue el de Valdivia en 1960, con 9,5 puntos). El movimiento telúrico  movió el archipiélago aproximadamente 2,4 metros hacia el este, y fue seguido por un tsunami que arrasó la costa a su paso. Un fenómeno de esta naturaleza supera toda previsión de riesgo, en principio porque no es frecuente, y por tanto, no pueden calcularse de manera adecuada sus impactos. Pueden hacerse proyecciones más o menos acertadas, pero sólo se puede comprobar el nivel de acierto en la previsión cuando el fenómeno ocurre.

La magnitud del terremoto fue un hecho inédito en Japón; habiendo pocos terremotos registrados en el mundo tan potentes. Podemos decir entonces que la previsión en materia de energía nuclear realmente tuvo un nivel de éxito considerable, ya que las centrales han podido resistir pese a los graves problemas que se generaron. Podemos pensar, también, que en el futuro Japón capitalizará la experiencia de este terremoto y la utilizará para mejorar la seguridad de sus plantas nucleares en el futuro, elevando los umbrales de resistencia de las construcciones y sistemas.

Imágenes del terremoto

Japón en perspectiva

Peatones en las calles de Tokio, Honshu, Japón (35°40’ N – 139°42’ E).

Personalmente, me maravilla el milagro japonés. Un país sin más recursos naturales que la pesca y ciertos minerales, sin grandes zonas cultivables… ¿cómo llegó a ser potencia, a basar su economía en una energía como la nuclear en un territorio de por sí tan peligroso? Aprovechando su mayor recurso: los japoneses.

En el siglo XIX Japón entró al sistema mundo de mano de la Revolución Meiji. A grandes rasgos, esta consistió en el pasaje sin escalas de un modo de producción medieval a poner en marcha su propia revolución industrial. Este proceso no fue inocuo: implicó la lucha sangrienta contra quienes se resistían al cambio; y en cierta forma, implicó la penetración de la cultura occidental en el Japón. Esto se ve muy claro en la película “El último samurai”, que está muy bien contextualizada.

Este proceso transformó a Japón en una potencia imperialista que conquistó Manchuria, Corea y otras regiones a su alrededor. El momento cúlmine fue la alianza con Alemania en la Segunda Guerra Mundial, buscando aumentar aún más su poderío. Tras la derrota, tras las dos bombas atómicas, Japón debió emprender un doloroso proceso de reconstrucción. Tutelado de cerca por Estados Unidos, debió resignar el mantenimiento del ejército: aún hoy Japón es un estado sin ejército, que ante un problema bélico debe recurrir a la ayuda internacional (recientemente se encendieron las alarmas ante la “prueba” de misiles norcoreanos que cayeron en el mar de Japón a 5 km de su costa).

Sin embargo, Estados Unidos invirtió en Japón, en parte como plan de freno al comunismo que ya en 1947 había llegado a China y amenazaba con expandirse al resto del Este de Asia. La ayuda económica estadounidense permitió a los japoneses emprender un proceso de crecimiento explosivo basado en el principal recurso del país: los japoneses. Invirtiendo en educación y aprovechando la cultura del pueblo de trabajar y soportar privaciones, llegamos así al día de hoy, con un territorio que es líder en diseño e investigación de tecnología de punta y que ostenta uno de los mayores niveles de calidad de vida.

De Japón tenemos mucho que aprender. No basta tener riquezas naturales, también hay que saber cómo usarlas. Si un país sacudido diariamente desde el interior de la Tierra, sin grandes recursos, sin fuentes energéticas de importancia, sin siquiera ser autosuficiente en los alimentos que necesita su población, ha sabido crecer tan rápidamente y ubicarse como líder mundial, cuánto más podríamos hacer nosotros con un territorio tan vasto y tan rico! Definitivamente, son las decisiones políticas y la capacidad de trabajo de la gente lo que hace grande a un país. Debemos aprender de la lección de Japón si pretendemos dejar de ser el “país granja” que somos hoy en día y ocupar otro tipo de lugar en el mundo actual.

El terremoto sufrido el viernes 11 de marzo fue de magnitud 9,0 en la escala de Richter, lo que lo convirtió en el terremoto más potente sufrido en Japón hasta la fecha así como el cuarto más potente del mundo de todos los terremotos medidos en el mundo hasta el presente (el más fuerte fue el de Valdivia en 1960, con 9,5 puntos). El movimiento telúrico  movió el archipiélago aproximadamente 2,4 metros hacia el este, y fue seguido por un tsunami que arrasó la costa a su paso.

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6 pensamientos en “Las enseñanzas de Japón

    • Soy una admiradora de las culturas de Japon, me encanta el ANIME, luego empece a hablar su idioma y a escribir algunas palabras tambien en nipon, uno d mis metas es ir de vacaciones a Japon por mas d 7 dias.Despues d terminar mi carrera de Psicologia. Me gusto mucho el texto y me emocione harto al leerlo. Gracias.

      • Gracias por el comentario, me parece interesante analizar las cosas profundamente, espero que vaya bien tu viaje y seguro vas a poder recolectar muchos más datos sobre esa cultura maravillosa. Saludos!!

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