El año del tigre

Leía el otro día que el fin de semana pasado fue el año nuevo chino. Mi hermano me dijo que sí, y que en el barrio chino andaba el dragón visitando los negocios y trayendo prosperidad.

Me pregunté entonces de dónde habría salido el tema de los signos del horóscopo chino… bien es sabido que el zodíaco corresponde a las constelaciones ubicadas en la eclíptica, es decir, sobre el mismo plano de la traslación terrestre, y que el signo que se nos asigna es el de aquella constelación que acompaña al Sol en su movimiento aparente ese día, mientras que el ascendente es la constelación que se encontraba en el horizonte cuando nacimos. Pero ¿qué origen habría tenido el asignar un animal a cada año?

Según cuenta la leyenda, el Buda convocó a todos los animales para que se acercaran a él antes de que éste debiera partir de la tierra. Solo 12 animales vinieron a hacerle la despedida, en una especie de carrera en la que todos querían llegar primero, pero que para ello debían cruzar un río.

Se dice que la rata y el gato, que eran muy buenos amigos, eran los peores nadadores del reino animal. Sin embargo, ambos eran también muy inteligentes, por lo que decidieron que la mejor forma y la más rápida de cruzar a través del río era en la espalda de un buey. El buey, siendo un animal bueno, estuvo de acuerdo en cargarlos a través del río. Sin embargo, por haber un premio de por medio, la rata decidió, que para ganar debía hacer algo, y entonces lanzó al gato al agua. Es por eso que el gato se convirtió en el enemigo natural del ratón y del agua. Tras esto, la rata llegó a la orilla y reclamó el primer lugar en la carrera.

Seguido de cerca por el fuerte buey, que fue nombrado el 2º animal del zodiaco. Después del buey vino el tigre, quien explicó jadeando cómo luchó contra las corrientes. Pero su gran fuerza le hizo llegar a la orilla y convertirse en el 3º animal.

El 4º puesto del zodiaco fue para el conejo quien, gracias a su habilidad de saltar, pudo brincar de una orilla a otra. Explicó que estuvo a punto de caer al río si no hubiera sido por un tronco que flotaba en el agua. El quinto puesto fue para el dragón, quien pudo llegar volando. Este explicó que no pudo llegar primero dado que se detuvo a crear lluvia para ayudar a la gente y las criaturas de la tierra. Además, en la línea final encontró un conejo que se aferraba a un tronco, al que ayudó dándole un empujón con su aliento para que pudiera llegar a la orilla. Poco después se oyó al caballo galopando, al que la serpiente dio un susto haciéndolo caer, de forma que ésta llego en 6º lugar y el caballo en el 7º.

A poca distancia del lugar se encontraban la oveja, el mono y el gallo que se acercaban a la orilla río. Las tres criaturas se ayudaron entre sí para cruzar el río. El gallo construyó una balsa de madera para los tres animales. La oveja y el mono despejaron la maleza y finalmente, remando y remando consiguieron llegar a la orilla contraria.

El undécimo animal fue el perro. Aunque el perro debería haber obtenido un buen puesto ya que era el mejor nadador de todos los animales, se retrasó ya que necesitaba un baño después de la larga carrera y al ver el agua fresca del río no puedo resistirse. Justo cuando iba a darse por cerrada la carrera escuchó el gruñido de un pequeño cerdo. El cerdo comenzó la carrera hambriento por lo que al poco de empezar se dio un banquete y echó una siesta. Cuando despertó, continuó con la carrera y llegó justo para ser nombrado duodécimo animal del zodiaco. El gato llegó demasiado tarde (decimotercero) por lo que no pudo ganar ningún puesto en el calendario, convirtiéndose en enemigo de la rata para siempre.

Los chinos creen que el animal correspondiente a nuestro año lunar de nacimiento influencia profundamente nuestra personalidad, nuestras fortunas, y la manera en que respondemos a los diferentes acontecimientos del mundo. Pero además, según la filosofía china, todos estamos influenciados por los Cinco Elementos que conforman todas las materias (metal, agua, madera, fuego, y tierra). Estos elementos también alteran el carácter. El metal otorga fuerza de voluntad. El agua se relaciona con la sensibilidad y la persuasión. La madera aumenta la creatividad y la imaginación. El fuego proporciona dinamismo, energía, y pasión. La tierra inspira estabilidad, productividad, y sentido práctico.

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