Cien años de soledad

Debo confesarlo: Ethel me introdujo en el mundo de la literatura propiamente dicha. Siempre fui ratón de biblioteca, de andar con un libro bajo el brazo, como dice mi perfil… bueno, pero en general eran libros de divulgación más o menos profunda, religión o poesía. Mis encuentros con la literatura en la escuela tampoco habían sido del todo fructíferos como para inclinarme a este tipo de lecturas.

Pero allí estaba ella, recorriendo librerías y comprando en Buenos Aires novelas de Isabel Allende, sorprendida de que nunca hubiera leído una. Soy sincera, no me llamaba. Entonces, en Arauco, revolvió la biblioteca y me prestó una primer novela, Eva Luna, para que leyera en la playa. Y fue ese el inicio de mi curiosidad por la literatura.

En mi casa se lee mucho. Mis hermanos prefieren la ciencia ficción, yo me incliné por la literatura latinoamericana, como no podía ser de otra manera en mí. Y en la elección me ayudó darle clases particulares de literatura a un chico, y que en una de esas clases nos hayamos visto obligados a analizar el realismo mágico como corriente literaria.

Desde la cursada de América que me picó el bicho por la obra cumbre de García Márquez. Finalmente me la regalé un mediodía en que cobré el retroactivo de cinco meses de trabajo. Una hojeada a los dos primeros capítulos bastaron para que lo observara con ansia reposar en la biblioteca mientras yo sorteaba exámenes propios y de mis alumnos, hasta que entre navidad y año nuevo pude devorarlo.

El libro cuenta sobre la estirpe de los Buendía, de cómo llegaron y fundaron Macondo y de la vida que llevaron los personajes y el pueblo. Son pocas las referencias temporales, pero entre hechos maravillosos los Buendía se suceden y viven sus amores y desengaños, sus pasiones y arrebatos, nacen, viven sus vidas interminables, mueren mágicamente… Y en medio, como telón de fondo, contexto ineludible, la realidad latinoamericana, que bien podría ser la de la Colombia natal de su autor, como la de la vecina Venezuela o la de un pequeño país de Centroamérica… y hasta podemos adivinar los dejos de la historia Chilena, de la dependencia Argentina, de las convulsiones de Bolivia. Pero siempre, la honda violencia social que forma parte de la sangre americana.

Con pases mágicos, García Márquez introduce las metáforas del atraso y la purificación en aquellas pestes curiosas y los fenómenos climáticos paranormales. La cotidianeidad del relato hace que aquellos elementos mágicos nos parezcan totalmente verosímiles, que los tomemos con una naturalidad tal que podríamos esperar encontrar esos fenómenos documentados en un libro de historia.

Nos va revelando con sutiles flashes el futuro de la sucesión de Arcadios, Aurelianos, Josés y también de Remedios, Úrsulas, Amarantas y Renatas. Nos ilusiona, nos hace creer, nos desencanta, luego nos revela la verdad. Y los personajes longevos revelan su día a día, prolongando su vida por capítulos y transmitiendo la magnitud de su estirpe. Podemos conocer cada detalle de sus vidas, pensamientos y personalidades…

Y en el devenir, van pasando las hojas y sucediéndose las generaciones… sin embargo, quedé con una triste sensación al final… al encarar los últimos capítulos, me pareció que éstos no tenían la misma calma de los anteriores. Sentí que García Márquez había precipitado el final de los Buendía con una rapidez ajena al resto de la obra. Quedé con la necesidad de saber más sobre aquellos últimos integrantes de la estirpe, de conocer sus vidas como había conocido las de sus antepasados. Y en un final sorprendente, como cada recodo del libro, el espíritu latinoamericano aflora, pero me deja con sabor a poco, con sabor amargo, con la impresión de que las cosas podrían haber sido de otra manera, o, mejor dicho, transcurrido con otros tiempos para los personajes.

Aún así, Cien años de soledad confirmó en mi su calidad de obra cumbre y reafirmó mi disposición a incursionar en la literatura latinoamericana. Atrás quedó la repulsión que me produjo Crónica de una muerte anunciada en los tiempos lejanos de mi escolaridad…

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