
Me parece que definitivamente me pegó un poco esto de no tener vacaciones… por lo menos estoy añorando mucho los lugares que visité otros veranos. Primero fue Potosí… y ahora, este rinconcito del mundo llamado Llico.
Llico… una caleta de pescadores, la playa de arena suave, el cerro verde que se hunde en el mar tan azul, con sus barquitas… El susurro de las olas que llegan a la playa, de un mar calmo que no se encrespa… Creo que es uno de los sitios más bellos que he conocido.
Además quedó parte de mi corazoncito allí, porque me recuerda mucho a Ethel que está tan lejos… el día que pasamos con su mamá, la canción “Bendita tu luz” de Maná… deben haberse cumplido hace poco 2 años de aquel día…
Hace un tiempo, a través de mi álbum de fotos de Llico, contacté a varios Llicanos y personas que conocían la ciudad. Intercambiando correo con uno de ellos, me dijo un día “yo he visto a Llico en sus distintas etapas”, y a mí me dio mucha curiosidad. Me resultó interesante saber cuáles fueron esas etapas, porque la tarde que pasé allí me dio la impresión de un lugar donde todo transcurre lentamente… pero me interesaba la idea de saber como fue cuando no era así como yo lo conocí…
Y definitivamente, la respuesta que recibí no sólo me sorprendió, sino que me generó esa emoción de contactarme con la esencia subjetiva del lugar, con las vivencias de sus protagonistas, de quienes estuvieron allí y sintieron esos cambios.
Dicen que se quiere solo lo que se conoce… creo también que el interés por conocer surge por las cosas que se quieren. Por me emocionó este relato, tan integral, tan detallado, que me ha permitido hacerme la imagen vívida de lo que fue.
Cuando niño conocí Llico, años después de un maremoto que barrió con el pueblo. Este ocurrió en el año 1960, para el gran terremoto de Valdivia. Ese mismo maremoto azotó toda la costa Sur de Chile, pero las mayores desgracias ocurrieron en Valdivia y en Llico. Afortunadamente, en Llico alcanzaron a evacuar la población y no hubo muertes. Sin embargo, mi abuela (mi abuelo había fallecido 2 años antes) perdió su casa tal como le ocurrió a muchos otros lugareños.
Cuando conocí Llico, había varios sitios vacíos. El callejón (calle principal) estaba como a 1,5 metros bajo el nivel de construcción de las casas. En el extremo de la playa había un montículo de arena que lo separaba del Mar. Pero cuando subía la marea el mar ingresaba por el callejón. Cuando bajaba la marea quedaba agua de mar atrapada que luego se infiltraba en el suelo. No sé si en el invierno se habrá inflitrado, yo siempre fui en verano.
A Llico se llegaba a caballo por la playa desde Arauco. En Tubul había que atravesar en una balsa. Posteriomente construyeron un camino por los cerros y había que viajar en un camión. Lo empinado de las cuestas y los desniveles del camino hacía difícil el paso de vehículos pequeños. Ambos viajes eran toda una aventura. El viaje Arauco-Llico tardaba varias horas. La velocidad era baja.
En Llico sólo había una oficina de Correos de Chile. No había comercio. Sólo ventas o truques entre vecinos. Había que almacenar víveres para varios días o semanas si el tiempo estaba malo. Con tiempo malo no se podía pasar fácilmente por la playa (era peligroso). Los caminos por los cerros quedaban cortados en los bajos por abundante barro. Después de las lluvias sólo se podía pasar a caballo por esos caminos.
Las personas vivían de pesca artesanal y cultivos agrícolas. Todos se conocían y no había delincuencia, sólo algunos huasos que con un poco de vino se ponían “choros”.
Nos alojábamos en casas antiguas de madera que en la noche crujían con el viento. No había agua potable ni electricidad.
Todo era muy rústico. Las comunicaciones eran por las radioemisoras, que transmitían mensajes de utilidad pública, en horarios predeterminados y la gente los escuchaba en receptores de radio a pilas. Estas se cuidaban como hueso Santo.
Como ves, en aquel tiempo, salir de la ciudad para ir a Llico era un cambio mucho más abrupto que ahora. Era toda una aventura.
Puedo verlo, Ernesto, gracias a ti y a tu relato… que sensación más linda me has hecho sentir!!
Luego me contactó un grupo de jóvenes llicanos que tienen un proyecto de esos que es necesario alentar y con los que debemos comprometernos… Si eres de Llico, de sus alrededores, si has estado allí… sería bueno que participaras… prometo hacer algo más que difusión cuando vuelva por esos lados!! Este es el proyecto:
Soy un habitante de esta caleta, he vivido toda una vida en ella, pero más que ofrecerle paisajes paradisíacos yo les voy a contar algo:
Llico no es solo mariscos ni playa, aquí existen personas, niños y niñas que día a día luchan para no ser condenados a un futuro incierto, es por ellos que un grupo de lokos (en esos me incluyo yo), creyéndose Quijotes sin un rocinante ni nada, solo con la utopía en la cabeza de crear un a biblioteca popular (empresa difícil con tanto molino suelto), pero con el trabajo constante y gracias a la generosidad de amigos que si aman a Llico, no por su playa ni mariscos sino por su gente, hemos levantado paso a paso esta obra que esperamos continuar en el tiempo. ¿Donde esta la novedad de todo esto? se preguntarán, bueno este trabajo es voluntario y autogestionado, pero no es suficiente, falta más!, es por ello que hacemos un llamado a todos los que dicen llicano de corazon a ponerse con los niños de Llico, ¿cómo dirán? llevando libros (se aceptan todos), materiales escolares como tambien de construcion. Llico se lo agradecera!!!!!
Yo me sumo, y ustedes??
Para informarse y contactarse con ellos: click aqui!!



Este es un regalito para ustedes de parte del kolectivo de trabajo Lafquenche, para que se motiven, nos visiten y vean el trabajo de fondo, como este del taller literario.
CUANDO ME VENGAS HA VISITAR
¿Arcos de flores o un portal?
¡En Llico no ha de hallar!
Sino abrazos de amistad…
Que esperan tu llegar.
¡No tropezaras con playas!
“Tibieza de arenas blancas”
¡Encontraras un alba cama!
“Donde el patiperro descansa”.
¡No comerás tan sólo mariscos!
“Sino trozos de esperanzas”…
¡De los hombres y mujeres!
Que los extraen y preparan.
¡En Llico no miraras el cielo!…
“Un Llicano te lo ha de bajar”
Las estrellas no tienen destierro
“A esta tierra vienen a reposar”.
¡No será sólo vino o un fogón!
Que se comparte alrededor…
“Sino relámpagos de magia”
¡Hasta que nos sorprenda el sol!.
Trauko Llikano
(joven buzo de Llisko)
Hola a todos!!
Muchas gracias por el poema!! Es un precioso regalo para mí. Gracias por volver a este espacio, saben que cuentan con todo mi apoyo para difundir la iniciativa.
Existe la posibilidad de que viaje para allá en Abril, caso en el cual puedo acercarme y llevar materiales para la biblioteca. Solo que me gustaría que me den precisiones de qué material es el que les viene mejor, así me focalizo en eso…
Bueno, espero novedades, les mando un abrazo y todo el ánimo para que sigan con esta iniciativa tan importante y noble.
Saludos!!
hola soy eve yo tengo a mi abuela en chile en rarin se llama el pueblo quue esta antes de la playa de llico qiusiera saber de ellase llama carmen castillo si puedieras averiguarme de ella te l agradeceria mucho a yo he estado en ese muelle abandonado es impresionante¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Querida Evelyn:
Gracias por el comentario y espero que puedas encontrar a alguien que te ayude a ubicarla, yo le pasaré el dato a mis amigos que viven por la zona a ver si te pueden dar una mano. Te mando saludos y espero que puedas encontrarla!