
Camino por Buenos Aires y una de las cosas que me gustan de esta enorme ciudad es el cambio que opera en ella con el paso de las estaciones. Identifico los meses con los colores, y así, siempre espero el Noviembre Jacarandá y Diciembre aroma de tilo.
Pero este año me di cuenta que entre marzo y abril explotan los palos borrachos y tiñen con manchas rosadas las calles y parques.
Ahora que tengo cámara encima todo el tiempo voy a poder captar los cambios de la ciudad que tanto disfruto en mis caminatas y paseos en bicicleta.
Esta foto es del predio de la Escuela nº 25 “Estados Unidos de América”, en cuyas aulas cursé mi escuela primaria. Todos los días paso por allí caminando de regreso de la escuela, y no resistí la tentación de usar mi nuevo teléfono para guardarme esta postal de sus palos borrachos.
Estamos ya en medio del otoño, con sus días luminosos y cálidos, de temperaturas apasibles y chaparrones súbitos de vez en cuando. Los plátanos van tomando su color amarronado… pronto quedarán en los puros palos…
Ahi estaré para registrarlos!!

