A medida que seleccionaba, escaneaba e incorporaba las fotos de mi nuevo álbum dedicado a mi historia personal y familiar fui recordando cosas y reflexionando, a la vez que recibía comentarios de mi familia, en especial de mi mamá, sobre las fotos. Todo esto quiero compartirlo aquí… forma parte de mi vida y tal vez les ayude para conocerme mejor, para reirse un rato o ambas cosas. Aunque no lean lo que sigue, no dejen de pasar por el album!!! Para acceder rápidamente, hagan click aquí.
Lo que todos recuerdan era que de recién nacida no era arrugada y amoratada como suele suceder, sino rosadita y con la piel estiradita.
Mi pelo siempre fue rebelde… y de bebé solo se quedaba peinado cuando estaba mojado, de modo que cuando se empezaba a secar se empezaba a parar como cepillo, y la gente que por la calle se acercaba a verme lo que atinaba a decir primero era “los pelitos!!!!”
No creo haber sido una bebé hermosa… sino más bien común… mi mamá misma dice que ella en ese momento me veía como la nena más linda del universo, pero que ahora ve las fotos y se da cuenta de que no era nada espectacular… como si pasó con Santiago que era un bebé hermoso.
Mi mamá todavía preparaba finales cuando yo era bebé… y teníamos como un acuerdo tácito: ibamos a la plaza, ella estudiaba y luego me llevaba a los juegos. Pero ni bien llegábamos yo violaba el pacto y arrancaba a caminar hacia las hamacas gritando y señalándolas… y ella debía abandonar sus libros y llevarme a jugar.
Como era caprichosa para comer mi mamá sentaba a mis muñecas y comenzaba a alimentarlas ignorándome… “tomá Coneja, que rico, no?” Entonces yo llegaba corriendo: “yo quiero comer también!!!”
Siempre fui inquieta, pero es un misterio de donde saqué tanto amor por los libros, porque si bien en mi familia abundan y son apreciados, siempre me destaqué por adorarlos de sobremanera. Tal vez fui sobreestimulada… o quizás fue el hecho de que cuando estaba en la panza mi mamá la usaba de apoyalibros para preparar sus finales.
Parece que mi abuela se derretía conmigo como con nadie, y que yo conseguía de ella lo que nadie (era muy dura!!!!). Un día fui a la noche a verla con mi papá, y a media lengua le insistí como nunca: “abuela vení casa mía”… nadie me podía convencer de lo contrario, y al final ella accedió. En cuanto llegamos a casa nos enteramos de la noticia: Martín estaba por nacer… habrá sido un 6º sentido de mi parte??? De mi abuela puede ser… ella si tenía esas percepciones!!! Pero esa es otra historia.
Cuando iba de visita a la casa de mi abuela y mis tíos me ofrecían caramelos yo pedía aceitunas.
Me encantaban los cumpleaños!!! Y mi mamá me hizo siempre tortas re lindas; pero la más memorable fue cuando cumplí 2 años… “una torta con aceitunas!!!!”; en realidad eran uvas verdes. Lo que si, recién a los 22 pude darme el gusto de tener una torta con frutillas, ahora que se consiguen por más meses, pero esa me la hice yo misma.
Cuando nos visitaba mi tía Loida siempre nos traía regalitos, nos encantaba que nos trajera juguetes de cotillón para clasificar por colores e inventar juegos con ellos. Ver a mis primas era toda una fiesta!!! Ellas nos animaban los cumpleaños y nos llevaban a cococho.
Mi locura por el agua debe haber nacido de navegar con el Cecil… me encantaba ir al delta y amarrar a las lanchas del puerto de frutos, y mientras mis padres compraban nueces pekan y naranjas pasarnos de un barco a otro y caminar por los lanchones. Y ver las chatas areneras; hoy me impresionan las cargadas porque parece que se van a hundir. Pero en esa época me gustaban las vacías porque se veían más grandes!! Y no me olvido navegar, poner la tabla verde de mesa y que mamá diga cada vez que se acercaba una lancha: “agarren los vasos!”
Conservo hermosos recuerdos del jardín… la pileta con flotadores, el gran parque con juegos y arenero, el aroma a azar del naranjo del patio en primavera, ir al Jardín Japonés en el Trencito de la Alegría… y las fiestas de fin de año donde fui mariposa de Blancanieves y flor regada por el bichito colorado!!! Igual siempre tan dulce, más de una vez me enojé y terminé tirándole arena a mis compañeras en vez de jugar a la mamá!!! Y siempre antes de irme iba al fondo del patio y me comía un poquito de arena… unos granos apenas… no me gustaba, pero no se para qué lo hacía…
No me gustó el mate hasta que no fui a la parroquia, y eso fue mas o menos hasta los 14. Pero en mi historia hay un antecedente: un mate lleno de azúcar en vez de yerba, y cebado con agua de la canilla, una delicia… para mis 3 o 4 años unicamente!!!
La llegada de Santiago fue todo un acontecimiento… un día nos despertamos… ¡y encontramos a la tía Charo planchando en la cocina!
Un paseo memorable fue cuando la tía Charo y Ana nos llevaron al Jardín Japonés… me deslumbraron las azaleas, tanto que en la fuente de los deseos arrojé mi moneda y pedí que nunca se acabaran. Luego nos comimos un bombón helado memorable porque a Martín se le chorreaba todo y Ana y la tía estaban tan muertas de risa que no sabían como hacer para ayudarlo.
Como los domingos nunca queríamos salir de la cama, mamá no decía nada y hacía panqueques… y el olor que subía nos obligaba a bajar a desayunar volando!!! Otro cantar eran las tostadas alargaditas de papá con manteca que se derretía, solo era el mismo pan pero cortado en chanfle, pero parecía ser más rico!!!!
Cuando ibamos a lo de la tía los sábados a la mañana encontrábamos a Ana estudiando bioquímica… y le preguntábamos por qué dibujaba tantas tuercas (moléculas de glucosa, que son hexagonales). Un día sonaba el tema “Carolina” de Virus en la radio y usamos la raqueta de tenis como guitarra y bailamos como desaforados!!! Y otra vez pescamos “Los dioses deben estar locos II” en la tele y nos despanzamos de risa todos juntos. Creo que nunca me rei tanto.
La tía nos sacaba a pasear en el Fiat 128; iba a hacer cobranzas y luego nos llevaba a algun lugar. Una vez fuimos al Italpark y viajamos en telesférico. Ese día llegaba Mitterrand al país, asi que vimos pasar la guardia de granaderos y luego su auto super escoltado por “policías haciendo motocross” como dijo Martín cuando los vio. Y fue memorable el día de lluvia torrencial en que el auto se quedó en Florida y Diagonal Norte y tanto esperamos la grua que Ana nos llevo a casa en subte y la tía se quedó a esperar el remolque. Un paseo emocionante!!!!
Las vacaciones en Miramar son un capítulo aparte. Pero diré que siempre que voy me duele mucho volver (aún hoy se me pianta un lagrimón cuando me vuelvo), y que aquel primer año que fuimos nos tocaron 15 días de frío invernal, y que al año siguiente nos tocaron 15 días en un agujero de sol que hacía que tuvieramos playa cuando Mar del Plata y Necochea tenían un tiempo horrendo.
En mi primer día de escuela (directo en 2º grado) me sacaron la foto anual; a mi papá le fascina porque dice que me veo inteligente, y a mí porque me veo igual que ahora, solo que con dientes más chicos y un poco más cachetona.
En un primer momento no valoré tomar la comunión… mi catequesis no fue como la que impartí yo años después, y pese al amor de mis catequistas rechacé la fe… hasta que en mi familia las papas quemaron un par de años después.
Y ya en mi secundaria, después de Bariloche en un febrero, los restantes los pasamos en Miramar siguiendo la tradición y recorrimos el país cada invierno: Mendoza, San Luis, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fé, Corrientes y Misiones, pero ya no fue lo mismo, al punto que ahora nos resulta mejor que vayan mis padres solos y quedarnos nosotros aquí.
Volví a la Iglesia porque ya nada era como antes y necesitaba paz. Eduardo fue el gran “culpable”, y todo comenzó con mi confirmación… definitivamente al confirmar mi fe el Espíritu Santo me iluminó… y desde entonces no me abandonó, haciéndome fuerte ante cada dificultad. Gabriela siempre me dijo que admiraba eso de mí… que contra viento y marea conseguía lo que me proponía aunque chocara mil veces contra la pared y llorara litros por ello.
Y finalmente me encontré en mi album con un grupo de pequeños seres que se me acercan y me dicen tía… y me doy cuenta que dejé de ser la generación protegida e irresponsable, los menores de la familia, para ser mayores con niños a cargo, con niños que nos ven como ejemplo… es una gran responsabilidad… y un gran sacudón eso de dejar definitivamente de ser niño, aunque el mundo idílico de mi niñez hace rato hubiera tomado dejos de amarga realidad y prematura responsabilidad.
10 años después de que la sudestada destrozara nuestro Cecil, papá cumplió su sueño y volvió al agua en el Batata… era hermoso navegar… pero la familia no era la misma, nadie lo secundaba excepto yo… y su enfermedad del corazón hizo el resto. Pobre papá, que decepción… ahora su último sueño navega por los lagos del sur timoneado por otra persona.
Quiero dedicar un aparte a mis gatos; hoy por hoy es Fígaro mi compañero, como antes lo fue Princesa, que sabía abrir las puertas y me sacaba los papelitos del tacho de basura y los traía entre los dientes para que se lo tirara, y así jugar… Chatrán, Farragús, Fufo y mis otros mininos. A cada uno lo recuerdo con amor por todo el amor que me supieron dar, a cada uno lo sentí cuando lo perdí, y Fígaro me enternece. Cuando viene a dormir conmigo y lo siento ronronear lo disfruto y me duermo tranquila, y sentirlo a los pies al despertar es algo re lindo, aunque se haya estirado y me haya dejado arrinconada e incómoda. Ya aprendió a abrir algunas puertas, pero como es vagoneta espera que uno le abra primero, y me espera en el jardín cuando llego a la noche del profesorado. Mi bestia peluda de 7 kg toma sol conmigo cuando estudio y es un solcito de pelo suave y amarillo. Muchas veces es en mi casa el ser que más amor siento que me da, sobre todo cuando estoy triste.
Para cerrar diré que tuve muchos años negros, tal vez la mitad de mi vida, pero hoy estoy llena de proyectos, de sueños y de ganas de cumplirlos. En este tiempo he encontrado varias personas que me han enseñado lo que valgo: hoy hay luz en mi vida, y me siento una princesa de cuentos con un futuro color de rosa por delante.
Acá termina este album, al menos por ahora, porque la vida continua y espero poder seguir agregándole más fotos y más anécdotas para compartirlas con ustedes.

Hola Ana!!!!
Me alegro que te hayan gustado las fotos, gracias por ayudarme a seleccionarlas!!!! De verdad que me encantaría verte en tus épocas de virulana rubia tamaño familiar, jua jua!!! Besitos, TE KERO!!!!!!!
AnitaTorres
no sabes lo que era yo, parecía birulana gigante jua jua jua!!! un dia te muestro una foto
Te mando un gran abrazo!!! y TQM!!!
HOOOOLLLAAA!!!! como tas? la verdad me encantaron las fotos!!! y para mi pareces la bebe más linda del mundo!!!! Además los pelos en forma de cepillo te quedaban simpáticos