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Bla bla bla

Este es un tema que me gusta, me pone pilaaaaaaaa!! Como todos los de Jarabe de Palo. Además, tristemente  es tan cierto… a mi me ha tocado vivirlo.

No se puede hablar a los gritos, y mucho menos se puede llamar amigo aquel que fue capaz de insultarte. Y no un insulto  cariñoso como el “boludo” del maltrato cotidiano al que tanto nos acostumbramos. No. El insulto como insulto… Nadie insulta a un amigo…

En ese momento, es hora de dar vuelta la página y seguir adelante… darse cuenta que algo tuvo que haberse perdido en el camino, y que mejor “dejarla ahí” y guardar los recuerdos que seguir por el derrotero del maltrato. Porque si un amigo te maltrata ya no es tu amigo…

Por eso, esta canción de Jarabe de Palo hace meses que tiene un nuevo sentido. Al cantarla, me identifico y la siento mía más que nunca. Y me ha servido para seguir adelante sin sentir las pérdidas.

Me estás hablando y no te estoy entendiendo de nada;
narananá;
en mi cabeza lo que dices suena a bla bla blá:
hablar por hablar, bla bla blá

Uh… bla bla blá

Me estás hablando, y otra vez no oigo más que chorradas:
palabras vacías.
En mi cabeza tu canción suena a la la lá;
la misma canción, la la lá

Uh… la la lá

A los gritos no hay amigos,
a los gritos no, conmigo no;
a los gritos sin motivo,
a los gritos no, otra vez no!
A los gritos sin sentido:
a los gritos se pierde la voz.
A los gritos no te pillo,
a los gritos no, conmigo no.

Sé que algo me quieres decir,
pero nada que ver con la realidad;
será que tu boca y tu alma ya no están conectadas,
al menos no con la mía.

Leo cada gesto que a cuentagotas me manda tu cuerpo:
leo, veo, grabo, observo, memorizo y retengo;
clavo mis ojos en los tuyos por si hay algo más,
pero na’ de na’, na de ná

Uh… na de ná,
no hay nada más, ni menos ni más…
Leo, veo, grabo, observo, memorizo y retengo.
Uh… bla bla blá

A los gritos no hay amigos,
a los gritos no, conmigo no;
a los gritos sin motivo,
a los gritos no, otra vez no!
A los gritos sin sentido:
a los gritos se pierde la voz.
A los gritos no te pillo,
a los gritos no, conmigo no.

Uh… blablablá

Camino verde

Mi papá tiene raíces españolas fuertes, y cuando yo era chica, a veces teníamos sesiones de música popular española y nos aprendíamos todas las letras de Angelillo, y reíamos con las risueñas y picarezcas de Miguel de Molina.

Mi hermano anduvo descargando esas viejas canciones, y cuando escuché esta (que siempre me maravilló por su poesía) en seguida me hizo acordar a mis tíos.

Va por el recuerdo de mi tío, y por mi tía, que se ha pasado un año llorando por él…

MargaritasHoy he vuelto a pasar
por aquel camino verde
que por el valle se pierde
con mi triste soledad.

Hoy he vuelto a rezar
en la puerta de la ermita
y pedí a tu virgencita
que yo te vuelva a encontrar.

Por el camino verde
camino verde que va a la ermita
desde que tú te fuiste
lloran de pena las margaritas
la fuente se ha secado
las azucenas ya están marchitas
en el camino verde
camino verde que va a la ermita.

Hoy he vuelto a pasar
por aquel camino verde
que por el valle se pierde
junto a mi felicidad.

Hoy he vuelto a grabar
nuestros nombres en la encina
he subido a la colina
y allí me he puesto a llorar.

Por el camino verde
camino verde que va a la ermita
desde que tú te fuiste
lloran de pena las margaritas
la fuente se ha secado
las azucenas ya están marchitas
en el camino verde
camino verde que va a la ermita.

Y mira chica, si buscas un chico para siempre,
que ni beba ni fume y ni le guste la música estridente ,
que sólo piense en ti, que muera por tu amor,
te digo que Romeo y Julieta no eran de este planeta.

Jarabe de Palo

Dicen por ahí que soy lo menos romático y lo más insensible que existe, pero yo sigo afirmando que Romeo y Julieta no eran de este planeta. Y voy más allá: los protagonistas de las películas románticas que pasan el sábado tampoco y mucho menos los personajes de las telenovelas éxito de nuestros canales televisivos. Muchas veces siento que hasta que no entendamos realmente esto, nunca tendremos relaciones saludables y felices.

Las mujeres tenemos una inclinación natural a pensar la vida como una telenovela o una película romántica, y la que venga aquí a decir que cada vez que recibe una seña aprobatoria de un hombre que la atrae no se imagina casada con él al menos una milésima de segundo, me está mintiendo. Y me estoy acordando de la película “El diario de Bridget Jones”, cuando él le elogia la minifalda y ella fantasea con la salida de su boda, y él declarando ante un entorno jocoso que “todo comenzó con un comentario vulgar de mi parte hacia la ínfima pollera de Bridget”.

Pero ¡parate ahí! pongámosle racionalidad al asunto. La vida real no es como las telenovelas, a menos que quieras hacer de tu vida un culebrón. Y esto va también para los hombres, que aunque digan que no, muchas veces tienen todos los comportamientos estereotípicos de las teleseries.

En la vida real sufrir por amor no te garantiza un final feliz. Si la cosa viene mal parida desde el principio, si es más lo que te hace llorar que lo que te hace reir, difícilmente esto cambie más adelante… y esto aplica al popular “porque te quiero te aporreo”. Si te quiero, te respeto, te valoro, charlamos las diferencias. Si te aporreo, si te engaño, si hago cosas a propósito para lastimarte, hay algo mal entre nosotros. Y viceversa. Si me querés, no me aporrees

En la vida real los donjuanes y las vampiresas  siempre serán eso. Y no hay demostración de amor que los haga cambiar; lo mismo sucede con las adicciones y otros trastornos… no se curan con mucho amor, regalitos o sopita de pollo. Al contrario, quien trata de curarlos de este modo termina enfermo. De modo que si querés ayudar a alguien, inscribite mejor como voluntario.

En la vida real la persona que deja de llamarte, que de golpe se pone esquiva, no está en una calle desierta gritando tu nombre. Probablemente se asustó, te vio con demasiadas expectativas, sintió que no eras su tipo… y no tiene el valor de encarar la situación. La persona que desaparece en estas circunstancias no vale ni el papel en donde está escrito su teléfono, y probablemente cuanto más lo corras, más se aleje, y (esto es un hecho!) aparecerá cuando menos lo esperes, cuando ya te hayas olvidado.

Nunca fui partidaria de la teoría de la media naranja. Es más, podría decirse que la aborrezco. Mi teoría es la de la naranja completa: cada cual es una naranja entera, con sus valores, logros, con una vida propia, amigos, familia, trabajo, metas. Y es de esta forma que debemos relacionarnos; me resulta horrible pensar que sin alguien que me complete no soy nada; y si me quedo sola, que?? estoy condenada a ser infeliz??

Cuando uno es una naranja completa, no necesita estar con alguien, porque se es feliz y se está en paz cuando se está solo.  Por eso mismo, cuando una naranja completa está con alguien, es porque lo elije, no porque lo necesite. Y esto no quiere decir que de igual que el otro esté o no esté; al contrario, significa que pudiendo estar sola, esa naranja elije compartir su vida porque le hace bien, le da alegría, felicidad… la vida es más agradable con alguien al lado, pero de ningún modo  andar penando si ese alguien no está, y mucho menos andar penando por culpa de quien tengo a mi lado. Ya demasiados pesares tiene la vida para estar con alguien que los aumente…

Lo importante es el valor que cada uno tiene. Bien dice el dicho: el que no se quiere a sí mismo, no puede querer bien a los demás. Si yo valgo, voy a querer una relación saludable para ambos. No te voy a aporrear, no voy a desaparecer, no voy a tratar de cambiarte porque te quiero tal como sos, porque tenés un valor para mí. Pero tampoco voy a aceptar que me aporrees, no voy a correrte si desapareces, no voy a aceptar que me cambies; porque tengo un valor, y si no lo sabés ver ya habrá alguien que lo sepa ver, apreciar y actuar en consecuencia.

Deseo que seas feliz en tu integridad, y que encuentres una persona íntegra con quien compartir tu vida en paz!!

Las viudas de los jueves

De vez en cuando me da un antojo. Un sandwich triple, un pisco sour, ir a bailar… Hace unas semanas estaba antojada: quería leer una buena novela, pero no se me ocurría cuál.

La encontré mirando el diario, viendo los estrenos de la semana. Al ver sus caras en la publicidad, me di cuenta de que quería ver esa película, pero que antes quería leer el libro. Si realmente la historia era tan atrapante como me decían, prefería que ir al cine no me arruinara la sorpresa del libro. Porque convengamos: por más que la película sea buenísima, nada equipara a las escenas que formamos en la cabeza cuando leemos un libro.

Sin mirar el precio, sin contar con las dificultades que implicaba tomar dos colectivos para llegar a la librería con la bota ortopédica, sólo con la idea fija de leer ese fin de semana, me conseguí el libro. Y me lo devoré en dos días, empezando a leer de parada en el viaje de 15 cuadras de la librería a casa, y luego tirada panza abajo en el patio de casa, bajo el sol primaveral. Es que, definitivamente, es atrapante al punto de no poderlo dejar!!

En pocas páginas queda de manifiesto la situación, y el resto es una lectura en la cual la ansiedad de uno por saber qué pasó contrasta con la sucesión de capítulos breves en los que se va narrando toda una cotidianeidad, en apariencia desconectada de ese principio impactante, de no ser porque son los mismos personajes en el mismo espacio.

Sin embargo, lo espectacular de la novela radica en que así, como quien no quiere la cosa, va aportando elementos para que en la mente del lector se vaya dibujando el retrato de un modo de vida. Intuyo que algunos antes, otros después, pero todos los lectores llegan a un punto en que empiezan a darse cuenta el porqué de las cosas sin que la autora diga una palabra al respecto. Y es en ese momento, cuando la simple descripción hace “clic” en la cabeza, se siente el escalofrío.

Al margen de la historia, el libro es un estudio de sociología, de historia, de psicología, una radiografía de la vida de un sector de nuestra sociedad. Un sector que conozco de cerca, y a los que tal vez entienda mejor ahora… bueno, es un decir, nunca voy a entender ni mucho menos a compartir su sistema de valores.

Me subleva la desigualdad, y en ese punto me enfurece el desprecio, la liviandad al juzgar; pero a la vez me entristecen esas vidas vacías, esas soledades, el tener todo sin tener realmente nada… Y los chicos, creciendo en esa burbuja, en esa soledad, en ese vacío…

Hace un año vi un hombre desesperar porque el cáncer de su padre avanzaba hacia la muerte, inexorablemente, sin que una tele nueva, un paseo en auto de butacas calentables o una campera de tela para andinistas pudiera detenerlo, aunque él pudiera comprarle todo eso y más. Hace un año vi a un hombre, a semanas de su muerte, levantarse y hacer un esfuerzo sobrehumano para cambiarse y afeitarse, para lucir como si la cosa no fuera tan seria ni el dolor tan fuerte, porque la enfermedad era algo que su hijo no podía soportar.

Y cuando la pantomima terminaba, yo estaba allí todavía, y me confiaban el dolor, el cansancio, la debilidad, el miedo… se mostraban ante mí de entre casa, porque para mí valía el bienestar de ellos más que la apariencia. Y no llevaba en mis visitas más que mis oídos, mi fé, mi sonrisa, mis manos… y eventualmente un ramito de flores para darle color a los días.

Leyendo Las viudas de los jueves recordé muchas partes de ese proceso. Y la lectura me ayudó a comprender esas miradas de suficiencia, la descalificación de mi labor sencilla… y también la desesperación posterior. Y sentí el dolor de la pérdida una vez más, pero también por la imposibilidad de aliviar el dolor de ese corazón de bolsillo tan lleno como impotente. Me queda la serenidad de haber dado lo mejor de mí, de haber estado de verdad hasta el final…

Sólo deseo que Dios tenga piedad de esos corazones, hay muchos viudos y viudas de los jueves andando por ahí, con la tristeza de tener tanto y a la vez tan poco, y con la impotencia y la desesperación como final…

No es solo un mate!

Mate

Circulan múltiples textos sobre el mate y su significado más allá del diccionario: el significado que tiene el encuentro con el otro, mate mediante, para entablar la charla. Algunos son muy bellos y muchas veces erróneamente atribuidos… Uno de ellos son estas frases que dispararon mi recuerdo:

El sencillo mate es nada más y nada menos que una demostración de valores:

- Es la solidaridad de bancar esos mates lavados porque la charla está buena; la charla, no el mate.

- Es el respeto por los tiempos para hablar y escuchar; vos hablas y yo tomo y viceversa.

- Es la sinceridad para decir bien: “basta, cambiá la yerba!”

- Es el compañerismo hecho momento.

- Es la sensibilidad del agua hirviendo.

- Es el cariño para preguntar, estúpidamente: “está caliente ¿no?”

- Es la modestia de quién ceba mejor mate.

- Es la generosidad de dar hasta el final.

- Es la hospitalidad de la invitación, ya sea la alfombra de tela o de pasto.

- Es la justicia de uno por uno.

- Es la obligación de decir gracias, al menos una vez al día.

- Es la actitud ética, franca, leal de encontrarse sin mayores pretensiones que compartir un mate que, querido amigo, ahora sabes, no es sólo un mate…

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11 años…

Rostro de Jesús ECJ Chile 98 - Logo del Encuentro

Tres cosas tiene el amor
que no se pueden olvidar:
que Dios nos amó primero,
que hay que darse por entero
y ponerse a caminar.

En medio de su pueblo Jesús va caminando,
en todos tus hermanos hay huellas de su paso;
si escuchas el silencio su amor está cantando.

Señor, tú me has llamado a ser tu peregrino:
si un paso yo he entregado, tú cien haces conmigo
para anunciar tu nueva: la dicha de ser hijos.

Tu mano me conduce de noche y de día,
llevando tu Evangelio me llenas de alegría,
me alumbra tu Palabra, me sanas las heridas.

Me parece estarlo oyendo como si hubiéramos vuelto ayer. Un canto a voz en cuello, casi desaforado, en la plaza de Peñaflor. Cantar los versos del estribillo con energía contenida, que explotaba en un salto unánime al repetir tres veces “y ponerse a caminar”.

Y este canto se transformó en un himno, en un estilo de vida. Porque el Encuentro (nunca me voy a cansar de repetirlo) nos cambió la vida. Hoy tenemos unos cuantos años más, una historia recorrida, pero me encuentro con Valeria, que pronto será madre, y por esos instantes volvemos a nuestros 16 años… cuando nos encontramos en este canto, el deseo de saltar abrazados y cantar desaforados es el mismo que teníamos bajo los plátanos de la plaza frente a la parroquia.

Agradezco a Dios nunca haber perdido contacto con mis amigas peñaflorinas, con la familia que me acogió, con Paola, que me abrió la puerta para conocer Arauco y plantearme un futuro diferente… Agradezco a Dios el reencuentro con Paulo, Ismael, con Esteban, personas que nunca olvidé y cuya presencia estuvo siempre viva en mi corazón y a quienes espero encontrar cara a cara pronto.

Cuando hice el Cenáculo, nos decían que a los tres días del retiro le seguía el cuarto día de nuestra vida. El Encuentro duró 6 días, más este séptimo día que lleva ya 11 años y que es el resto de nuestra vida. Imposible llegar a Octubre y no recordar el origen de esta marca indeleble que llevamos en el corazón…

Hoy más que nunca celebro haber estado allí… y doy gracias a Dios…

Diarios de Motocicleta

Diarios de Motocicleta

Esta es la historia de un viaje. Todos los viajes cambian en su transcurso a las personas y devuelven personas nuevas. Esta es la historia del viaje que transformó a Ernesto Guevara de la Serna en el Che Guevara.

Narra el viaje por Sudamérica que Ernesto emprendió con su amigo Alberto Granado cuando tenía 23 años. Es la narración de las peripecias propias de los imprevistos del camino, y de todo lo que fueron viendo. Es la historia de la realidad que encontraron a su paso y de cómo esas realidad los marcó para siempre.

En lo personal, me conmueve tremendamente la película;  siempre termino de verla con un extraño nudo en el pecho y en la garganta. Es que hasta puedo sentir lo que sienten sus protagonistas, puesto que a mi también me ha tocado planear un viaje con espíritu divertido y encontrar que en el camino mi alma se va templando al calor de la realidad que encuentro. Y si bien yo nunca tomaría el fusil como el Che (para mí implica la misma violencia que se intenta combatir pero de signo contrario), es verdad que la realidad te subleva y te empuja a hacer algo.

Pensar un viaje es poner en juego las aspiraciones en la vida. Los destinos a visitar son la muestra de dónde ponemos el objetivo de nuestra vida. Se me suele cuestionar no interesarme ir a Europa… a mi me tira la tierra, gastar zapatillas por América Latina. Y siento que mirar a Europa es buscar un camino individual, admirar lo que queremos alcanzar; mirar América profunda es intentar un camino colectivo, es tratar de remediar la desigualdad para que todos puedan tener una existencia más digna.

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¿Qué quiero, mi Jesús?

Camino de Otoño¿Qué quiero mi Jesús? Quiero quererte,
quiero cuanto hay en mí del todo darte.
Sin tener más placer que el de adorarte,
sin tener más temor que el de ofenderte.

Quiero olvidarlo todo y conocerte,
quiero dejarlo todo por buscarte,
quiero perderlo todo para hallarte,
quiero ignorarlo todo por saberte.

Quiero, amable Jesús, abismarme
en ese dulce hueco de tu herida
y en tus divinas llamas abrasarme.

Quiero, por fin, en ti transfigurarme,
morir a mi para vivir tu vida;
perderme en ti, Jesús, y no encontrarme.

¿Qué quiero mi Jesús?
¡Quiero quererte!

Algo especial…

Adoro esta canción, adoro lo que dice, es tan simple pero tan cierta… encontrar a alguien, sentir algo especial… Porque es cierto: cuando esa persona es para uno, de inmediato se sienten las mariposas en la panza.

Y a veces hay que esperar el momento justo… pero como dice la canción, tal vez deba ser de ese modo, en ese tiempo y no en otro…

It never happened before
Paul McCartney

I’m very sure, this never happened to me before
Estoy segura, esto no me ha sucedido antes
I met you and now I’m sure:
Te encontré, y ahora estoy segura:
This never happened before.
Esto nunca ha sucedido antes.

Now I see, this is the way it’s supposed to be
Ahora veo, se suponía que fuera de este modo
I met you and now I see
Te encontré, y ahora veo
This is the way it should be
debía ser de esta forma.

This is the way it should be, for lovers
Debía ser de este modo, para los enamorados
They shouldn’t go it alone
ellos no deben ir solos,
It’s not so good when your on your own
no es bueno cuando estás en tu propio mundo.

So come to me, now we can be what we want to be
Entonces ven a mi, ahora podemos ser lo que queramos ser
I love you and now I see
te amo, y ahora veo
This is the way it should be
debía ser de este modo

This is the way it should be, for lovers
Debía ser de este modo, para los enamorados
They shouldn’t go it alone
ellos no deben ir solos,
It’s not so good when your on your own
no es bueno cuando estás en tu propio mundo.

I’m very sure, this never happened to me before
Estoy muy segura, esto nunca me había sucedido antes
I met you and now I’m sure
Te encontré y ahora estoy segura
This never happened before.
Esto nunca ha sucedido antes.

La oración de la maestra

FELIZ DÍA DEL MAESTRO!!

Maestra y alumnos

¡Señor! Tú que enseñaste, perdona que yo enseñe; que lleve el nombre de maestra, que Tú llevaste por la Tierra.

Dame el amor único de mi escuela; que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes.

Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este impuro deseo de justicia que aún me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mí cuando me hieren. No me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de las que enseñé.

Dame el ser más madre que las madres, para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame que alcance a hacer de una de mis niñas mi verso perfecto y a dejarte en ella clavada mi más penetrante melodía, para cuando mis labios no canten más.

Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada día y de cada hora por él.

Pon en mi escuela democrática el resplandor que se cernía sobre tu corro de niños descalzos.

Hazme fuerte, aun en mi desvalimiento de mujer, y de mujer pobre; hazme despreciadora de todo poder que no sea puro, de toda presión que no sea la de tu voluntad ardiente sobre mi vida.

¡Amigo, acompáñame! ¡Sostenme! Muchas veces no tendré sino a Ti a mi lado. Cuando mi doctrina sea más casta y más quemante mi verdad, me quedaré sin los mundanos; pero Tú me oprimirás entonces contra tu corazón, el que supo harto de soledad y desamparo. Yo no buscaré sino en tu mirada la dulzura de las aprobaciones.

Dame sencillez y dame profundidad; líbrame de ser complicada o banal en mi lección cotidiana.

Dame el levantar los ojos de mi pecho con heridas, al entrar cada mañana a mi escuela. Que no lleve a mi mesa de trabajo mis pequeños afanes materiales, mis mezquinos dolores de cada hora.

Aligérame la mano en el castigo y suavízamela más en la caricia. ¡Reprenda con dolor, para saber que he corregido amando!

Haz que haga de espíritu mi escuela de ladrillos. Le envuelva la llamarada de mi entusiasmo su atrio pobre, su sala desnuda. Mi corazón le sea más columna y mi buena voluntad más horas que las columnas y el oro de las escuelas ricas.

Y, por fin, recuérdame desde la palidez del lienzo de Velázquez, que enseñar y amar intensamente sobre la Tierra es llegar al último día con el lanzazo de Longinos en el costado ardiente de amor.

Gabriela Mistral

Nadie es maestro por el dinero que se gana, se es maestro por vocación: porque hay algo que urge trasmitir, porque se tiene la convicción de que con ello la vida del otro puede ser mejor.

No todos los maestros tienen título; muchos son maestros en la vida. Sin embargo, todos son maestros desde el alma y han elegido encarar cada día la tarea de alumbrar alrededor de ellos con humildad y profundo amor a la humanidad!!

Muchos (aunque cada vez menos) hemos decidido afirmar con estudio esa vocación que sentíamos en el corazón, y hacer de nuestra vida un acto de entrega a los demás. Cada día nos levantamos y partimos a la escuela, una escuela cada vez más compleja, donde nuestra labor queda cada vez más pequeña.

Pero pese a las frustraciones y las dudas, también cosechamos bendiciones y sonrisas, y es el afecto de nuestros alumnos el que hace que podamos dormir satisfechos y seguir adelante al día siguiente.

Por ello hoy quiero saludar a mis colegas y compartir esta oración escrita por la gran Gabriela Mistral, que lleva en sus palabras todos los sentimientos que nos alumbran al llevar a cabo la labor cotidiana.

Otros textos sobre la labor docente…

- Virtudes Choique

- Un héroe de nuestro tiempo

- Aprender a educar

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